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CÓRDOBA CF 4-2 NASTIC DE TARRAGONA

4-2. Misión cumplida

El Córdoba CF, tras vencer al Nàstic, vuelve a dormir sexto. El aspecto negativo, la lesión en el tobillo de Fuentes

Misión cumplida. Con fases de juego para todos los gustos, el Córdoba CF solventó la primera de las seis finales que le restan por delante en pos de alcanzar el play off de ascenso. Con un juego a ráfagas, la mayor pegada de los califales en momentos puntuales decidió un envite que, pese a todo, mereció quedarse en casa. Toca pues, esperar y seguir trabajando, máxime cuando el próximo miércoles aguarda un derbi andaluz en Huelva. Llega, pues, el momento de solventar la papeleta fuera de casa, asignatura pendiente de los de Jémez. 


Las bajas y la mala imagen ofrecida en El Collao daban por hecho la presencia de novedades en el equipo titular. La más significativa, sin duda, la del portugués Afonso Taira. El luso, tras su presencia en el once en el duelo copero de ida ante el RCD Espanyol, volvía a sentirse futbolista mucho tiempo después. Eso si, y hablo en posesión de la verdad, el trabajo del joven centrocampista a lo largo de toda la temporada ha sido más que encomiable. López Garai sería su fiel escudero en la sala de máquinas. Algo más atrás, Ximo Navarro y Gaspar retornaban al centro de la zaga, la cual contaría además con Fernández y Fuentes en los laterales. Arriba, Charles y Pepe Díaz –su gran trabajo en Alcoy lo catapultó a la titularidad- intentarían saciar su hambre de gol. Para ello, Borja y Fede Vico se postulaban como piezas fundamentales pegados a la cal. Once dinámico, versátil, fresco. Todo fuese por dormir, de nuevo, en zona de play off de ascenso.

 
Jorge D’Alessandro divisaba en el duelo en el Nuevo Arcángel una de sus últimas opciones de salvación. Los catalanes –arribaron a la ciudad califal tras 10 horas de autocar- no concebían otro resultado que no fuera la victoria. Por ello sorprendió la ausencia en el once de hombres como Roberto Peragón –ni tan siquiera viajó- Dani Abalo o Longás, piezas clave en el engranaje departamental a lo largo de todo el año. Incluso, el once dibujado por el argentino sobre la hierba olía, de lejos, a respeto, por no decir miedo. La presencia, por ejemplo, de Raúl Fuster –lateral izquierdo nato- como interior, lo dice todo. El retorno al centro de la zaga del mallorquín Pedro Mairata y la siempre peligrosa figura de Morán en la mediapunta, principales baluartes de los tarraconenses. Lo del sempiterno Mingo es caso aparte.
Los nuevos inquilinos del once cordobesistas apenas se notaron, en el buen sentido de la expresión. Tanto Taira como Díaz estuvieron en sintonía con un equipo muy metido en el duelo desde el inicio. Prueba de ello, las dos claras ocasiones de gol protagonizadas por el cuco en apenas diez minutos. La primera, tras gran centro de Fernández, acabó con el cuero en la madera. El gran testarazo del de Alnmodóvar, tras intervención de Rubén Pérez, se topó con el larguero. Corría el tres de juego. Poco después, Díaz vio como el meta tarraconense despejaba un peligroso chut desde el interior del área. Sin duda, motivos para la esperanza.
El fulgurante inicio califal fue difuminándose con el paso de los minutos. El calor, como se suele decir, aplatanó algo a los blanquiverdes. Eso no fue aprovechado, sin embargo, por los de D’Alessandro, romos en ataque cuando, precisamente, más falta le hace. Cosas del fútbol.
Entretanto, los de Jémez inauguraron el luminoso, quizá, en la fase menos brillante del primer acto. Una falta lateral botada por Borja García fue cabeceada en el segundo palo por Gaspar Gálvez. El suspense se apoderó en la acción del central cordobesista, puesto que el balón se estrelló en el palo izquierdo de la meta de Rubén Pérez antes de besar las redes. Vital tanto, tanto para el Córdoba CF como para el defensor cordobés, cuestionado, incluso, tras el partido ante el Alcoyano. Segundo tanto de Gaspar con la casaca blanquiverde. El primero, precisamente, también fue en mayo y en el coliseo ribereño, pero de 2009.
Pese a no tener la plasticidad de los primeros quince minutos, los califales volvieron a pisar el acelerador en el tramo final de primer tiempo, obteniendo su justo premio: el segundo tanto. Antes, el único susto para Carlos Arias. El bolliviano tuvo que realizar una meritoria salida a pies de Tuni, el cual se vio superado en velocidad por el sudamericano. Fue el preludio del tanto de Pepe Díaz. El cuco aprovechó una gran jugada de Afonso Taira, quien llegó a línea de fondo y la puso donde le gustan a todos los delanteros. Lo demás sobra. Testarazo y a la guita. Linda forma de llegar al descanso. Antes del pitido de Ocón Arraiz, D’Alessandro quiso enmendar su tremendo error táctico, dando entrada a Longás por Mingo. Demasiado tarde.
La segunda parte, de locos. El Nàstic recortó distancias al poco de la reanudación. Tuni ejecutó con la zurda una falta en la semiluna, metiendo el miedo en el cuerpo a los poco más de 9.000 espectadores que se dieron cita en las gradas. Con anterioridad, Fuentes tuvo que dejar su sitio a Cerra tras lesionarse en un encontronazo con un defensor catalán. Malos presagios, malos augurios, pero todo quedó en un susto, deportivamente hablando. Lo del canterano tendrá que esperar.
Los blanquiverdes se desmelenaron en la parcela ofensiva. Borja García aportó, de nuevo, la tranquilidad al marcador, anotando su decimosexto tanto de la temporada en Liga. El madrileño pagó un precio elevado por su diana, ya que tuvo que ser sustituido por Dubarbier tras el tanto. Problemas musculares, motivos del cambio, si bien la lesión no reviste gravedad. Este nuevo mazazo hizo pupa en el Nàstic, quien vio como poco después la distancia aumentaba. Una falta en la frontal de Rubén Pérez –pudo ser expulsado al ser el último hombre- a Pepe Díaz sirvió para que el recién incorporado Sebastián Dubarbier se estrenara como goleador califal. Y vaya puesta de largo. El argentino, con un gran zurdazo, ejecutó a la perfección el libre directo, haciendo inútil la estirada del meta tarraconense. Justo premio para el fichaje invernal, cuyas prestaciones al equipo están siendo más que positivas.
No sería, sin embargo, el último tanto del envite. Raúl Fuster, tras otra falta en las inmediaciones de la frontal, batió a un Carlos Arias que pudo hacer algo más en su intervención. No fue, por desgracia, la noche del boliviano.
El triunfo sitúa a los blanquiverdes sextos clasificados, con 61 puntos. Al menos, otra noche más, se dormirá en posiciones de play off. El Almería-Barça B del sábado decidirá la suerte de esta jornada de los cordobesistas. Eso sí, la nota negativa, amén de esos goles encajados a balón parado, las lesiones y la fatiga que están sobrellevando algunas piezas clave. Amén de Fuentes -las primeras pruebas médicas descartan cualquier rotura en su tobillo- hombres como Borja García o López Garai -ambos fueron sustituidos- arrastran muchos minutos en sus piernas. Para colmo de males, el calendiario del mes de mayo no ayuda mucho a sanar este tipo de molestias, con las que habrá que tener especial cuidado.
Córdoba CF 4 – Gimnástic de Tarragona 2
Córdoba CF: Carlos Arias, Fernández, Gaspar, Ximo Navarro, Fuentes (Cerra, m.48), Borja García (Dubarbier, m.56), López Garai (Alberto Aguilar, m.68) Taira, Fede Vico, Charles y Pepe Díaz.
Gimnástic de Tarragona: Rubén Pérez, Ruz, Xisco Campos, Mairata, Mingo (Longás, m.39), Álvaro Rey, Rodri (Juan Millán, m.46), Seoane, Raúl Fuster, Morán y Tuni (Eugeni, m.66).
Árbitro: Ocón Arráiz (C. Riojano), auxiliado por Laviña Plagaro y Retegui Lamolla. Amonestó al blanquiverde Pepe Díaz, así como a los tarraconenses Rubén Pérez, Fuster y Eugeni.
Goles: 1-0 Gaspar (m.24) 2-0 Pepe Díaz (m.38) 2-1 Tuni (m.52) 3-1 Borja García (m.55) 4-1 Dubarbier (m.61) 4-2 Raúl Fuster (m.81)
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 38ª jornada -37ª en disputarse- de la Liga Adelante disputado en el Nuevo Arcángel ante 9.027 espectadores.
via: www.minuto90.com y @franhabas

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