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Córdoba CF| 1-2. Bofetada sin mano

El Hércules endosa la segunda derrota como local a un Córdoba CF que pagó, a precio de oro, su falta de acierto y los errores defensivos

Bofetada en toda regla. El Córdoba CF aprendió una lección más en esta dura Liga Adelante. Lo que se preveía como una mañana dulce se tornó en la más amarga de las pesadillas. Otro colista se le atragantaba a los de Berges, si bien este Hércules –no estaba muerto, sino de parranda- sacó mucho mayor botín que ese inocente Guadalajara. ¿Justo? En esto del fútbol la justicia en cuanto a resultado se antoja una frivolidad. Lo que si es cierto es que la contundencia, aquella que te encumbra o te hace ser un mero equipo más, faltó en la mañana dominical. Hablando de justicia. Lamentable los pitos a Alberto García en la recta final de partido. Seguro que muchos de ellos salieron de los mismos que le vitoreaban cuando se acercaba el Fondo tras el tiempo de descanso. Se vuelve a demostrar que en esto del fútbol la memoria no existe. Lo dicho, otra muestra más de que cierto sector de la afición  -si se le puede llamar afición- no madura todo lo que debiese.

Tras la exhibición en Ponferrada, el Córdoba CF volvía al Nuevo Arcángel. La solidez mostrada como local debería seguir latente pese a recibir a un colista –segundo que aterrizaba consecutivamente por el coliseo ribereño- en plan lobo con piel de cordero. Pese a las numerosas bajas de los blanquiazules, la calidad era una realidad en el once alicantino. Hombres como Diego Rivas, Fran Mérida, Gilvan Gomes, Sardinero o Portillo sinónimo de calidad, quizá venida a menos con el paso del tiempo, pero calidad. Eso sí, la espiral de resultados de los levantinos -tres derrotas consecutivas- era más que peligrosa. Pese al relevo en el banquillo –Quique Hernández sustituyó a Mandiá hace tres semanas- los resultados no estaban llegando a un club que cumple, precisamente, 90 años en este ejercicio liguero. Mucho que trabajar en un plantel que se presentaba en Córdoba como el conjunto menos goleador del fútbol profesional -8 goles hasta la fecha- con tan solo dos triunfos en su haber. Lo dicho, lobo con piel de corderito.
 
Rafael Berges, tras lograr en tierras castellano-leonesas la primera victoria a domicilio, optó por dar la titularidad al bloque que rompió el maleficio a domicilio hace siete días. Solo López Garai y Dubarbier –sustitutos de Abel y Pedro, respectivamente- quebrantaban algo esa línea continuista. Fede Vico, por segunda semana consecutiva, se postulaba como segundo punta, mientras que la pareja Kiko-Aguilar se afianzaba en el centro de la zaga.

Como si de un mal sueño se tratase, el colista, ese equipo hundido en el pozo de la clasificación, pareció resucitar a orillas del Guadalquivir. El frío ambiente del graderio –anunciaron algo más de nueve mil espectadores en la grada- creó una atmósfera extraña, gélida, impropia de un equipo que volvía a ilusionar con su juego. Eso pareció captarlo el Hércules, quien pescó en aguas revueltas. Primero avisó Gilvan con una internada por banda. Fernández –cumplía 23 años- evitó males mayores enviando el centro del brasileño a saque de esquina. Poco después, jarro de agua fría. Una falta lateral botada por Edu Bedia desde el costado diestro fue cabeceada sin oposición por el uruguayo Cabrera. El central, libre de marca, adelantó a los suyos sin apenas dificultad. Los colistas, visto lo visto, se atragantaban. La falta cometida por Fuentes, unida a una mala defensa, hizo pupa.

Tocaba tirar de épica, no quedaba otra. El tanto en contra envalentonó tanto a la grada como a los verdaderos protagonistas. El Córdoba CF, sin apenas descomponerse, siguió a lo suyo, eso sí, con una marcha más. Los blanquiazules, por su parte, renunciaron a su estilo de juego de los primeros diez minutos. Cavaron, cual espartanos al invadir Mesenia, su propia tumba. Dubarbier, Vico y Caballero comenzaron a entrar mucho más en contacto con el balón y eso es sinónimo de peligro. Precisamente este último gozó del primer acercamiento digno de mención de los cordobesista. Su falta, a escasos metros de la frontal, se estrelló en la barrera.

En plena línea ascendente, los de Berges empataron el duelo, quizá de la manera más inesperada. Los levantinos pagaron con creces su racanería futbolística, encajando un gol en propia puerta. Juanra, en su afán de evitar el disparo de Fede Vico tras una portentosa jugada de Caballero, batió a Falcón. A buen seguro que las pérdidas de tiempo de los herculanos se reducirían a partir de ahora considerablemente. Por cierto, minutos antes del empate, Juanmi Callejón volvió a pisar la hierba del que fue su estadio. El motrileño sustituyó a la media hora de partido al brasileño Gilvan, lesionado minutos antes. El descanso llegó sin ningún sobresalto más.

Tras el descanso, intensidad. En los primeros tres minutos de la reanudación ambos conjuntos pudieron adelantarse en el luminoso. Alberto García evitó el tanto blanquiazul con una inteligente salida. A la contra, Dubarbier trató de sorprender a Falcón con un potente chut. El meta alicantino se lució, enviando el cuero a saque de esquina. Sin duda, el panorama era muy diferente a los albores del primer acto, sobre todo a los que intereses blanquiverdes se refería.

El dominio califal fue in crescendo en este segundo tiempo, máxime cuando Fuentes dejó su sitio a Pedro. Eso reconvirtió a Dubarbier a lateral zurdo, justo por detrás de López Silva, quien también volvió a la siniestra, mejorando sus prestaciones respecto a los primeros 45 minutos. Para entonces la actitud del Hércules ya estaba clara: salir vivo del Nuevo Arcángel, aunque fuese con un solo punto en el zurrón.

Aunque sin ocasiones muy claras, la sensación de peligro del Córdoba CF era enorme. El tanto, visto lo visto, solo era cuestión de minutos. Dubarbier y López Silva comandaban la ofensiva califal, magníficamente dirigida por López Garai y Carlos Caballero. El crono pasaba y como si de un frontón se tratase, los de Berges continuaban topándose una y otra vez contra la zaga alicantina. Joselu, sustituto de Rennella, pudo batir a Falcón, aunque su peinada tras disparo de López Silva fue anulada por fuera de juego.

Y en esas, mazazo. Adrián Sardinero, otro que estuvo en la onda blanquiverde el pasado verano, aprovechó una indecisión defensiva para batir a Alberto García tras el saque de una falta innecesaria en la medular. Imperdonable acción en un libre directo sin ningún tipo de peligro, en el que ni tan siquiera subieron los centrales herculanos. Dos acciones a balón parado, dos goles. Así, complicado. A la desesperada, Patiño entró por Alberto Aguilar, pero no hubo tiempo para más. La derrota, segunda en casa -ambas ante equipos alicantinos- terminó por confirmarse.

Córdoba CF 1 – Hércules de Alicante 2
Córdoba CF: Alberto García, Fernández, Kiko, Alberto Aguilar (Patiño, 83’), Fuentes (Pedro, 56’), López Silva, López Garai, Caballero, Dubarbier, Fede Vico y Rennella (Joselu, 74’).
Hércules de Alicante: Falcón, Pere (Guille, 74’), Juanra, Cabrera, Peña, Rivas, Fran Mérida (Toti, 60’), Edu Bedia, Sardinero, Gilvan (Callejón, 30’) y Portillo
Árbitro: Arcediano Monescillo (C. Castellano-manchego). Amonestó al blanquiverde Carlos Caballero, así como a los visitantes Pere, Falcón, Toti, Edu Bedia y Juanmi Callejón
Goles: 0-1 Cabrera (9’) 1-1 Juanra, en propia puerta (33’) 1-2 Sardinero (81’)
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 14ª jornada de la Liga Adelante disputado en el Estadio Nuevo Arcángel ante 9.480 espectadores
Fuente: Minuto90.com

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